Esta obra nace en torno a la espiral como símbolo de crecimiento interior y evolución consciente.
El gato aparece como presencia intuitiva y protectora, acompañando los procesos silenciosos de transformación.
La obra habla de escuchar los propios ritmos, confiar en la sabiduría interna y avanzar desde la calma.
Cuaderno de Obras
Estilo: Figuración naïf simbólica
Tema Central: Intuición protectora y crecimiento interior.
La obra surge en torno a la espiral como metáfora de evolución personal.
No representa un proceso lineal sino un movimiento cíclico donde cada experiencia da paso a otra experiencia según un ritmo.
La espiral aparece estable y armónica, lo que sugiere un proceso vivido desde la serenidad más que desde el conflicto.
Arquetipo del guardián felino: La figura del gato funciona simbólicamente como:
- Intuición protectora
- Sensibilidad consciente
- Autonomía emocional
- Presencia silenciosa que acompaña sin dirigir
Por mi conexión personal con los gatos, esta figura es un símbolo afectivo estabilizador y aliado interior, custodia el proceso sin interferir.


