Árbol de vida
Del corazón de la tierra brota un árbol encendido. Sus ramas abrazan el resplandor del sol y lo transforman en frutos circulares que iluminan el espacio.
EXPLICACIÓN
El árbol conecta lo terrestre con lo celeste: raíces que beben del suelo, ramas que buscan el cielo.
Los círculos evocan planetas y frutos, centros de consciencia o semillas de abundancia.
Los colores hablan de vitalidad: el naranja y el rojo como fuego creador, el azul como calma profunda, el blanco como pureza luminosa.
La obra es un canto a la fuerza solar que sostiene la vida.
INFLUENCIAS
Esta obra se mueve entre lo abstracto y lo arquetípico.
El árbol no es representación literal, sino energía vital expresada en color.
Los tonos cálidos y encendidos dialogan con la herencia del expresionismo, mientras que la presencia de círculos y formas geométricas resuena con símbolos universales del arte visionario y espiritual.
También guarda ecos del ARBOL DE LA VIDA presente en tantas culturas, reinterpretado desde mi propia mirada.


